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Pliegues de luz
Pliegues de luz filtrándose por la persiana. Aún es imposible reconocer los objetos en su forma natural. Trato de adivinar cual es, por ejemplo, la esencia que subyace en esa sombra de contornos pronunciados a un costado de la puerta: líneas delicadas que rigen la imaginación desde lo oscuro.
Es difícil recordar lo que se viera por primera vez, cuando lo único a tener en cuenta era el lecho que se ofrecía sin pudores.
Ahora, después de habernos poseído y del sueño, nada nos queda. Sólo jugar con la imaginación, y darle nombre a esas figuras donde la luz no llega: ¿Un jarrón? ¿Una lámpara ciega? ¿Una imagen para ser adorada?
A ciencia cierta lo único que adivino es la trama exacta de este cuerpo tibio junto al mío que ahora se incorpora y con una voz, tan débil como la luz del recinto, me pregunta si voy a tomar café. Anacrónica -Ediciones Delanada, santa fe, 1995- tomado de: http://www.animalesenmasa.blogger.com.br/index.html
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